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sábado, 29 de marzo de 2014

TOMA MI MANO: CAPITULO 6



“Duerme, duerme, sueña con ser… de tu mejor tesoro el guardián…”

De nuevo ese sueño, YunHo ahora sí que recordaba. Desde aquella tarde en el parque junto al pequeño niño, el sueño se había vuelto aún más recurrente, ahora distinguía claramente algunas frases de la canción de cuna que cantaba la dulce voz en sus sueños. No lograba ver a la persona dueña de la voz, pero entre una nube de visiones, podía notar los delgados brazos que lo rodeaban por detrás, sabiendo que esa persona era quien cantaba.

No entendía el porqué, pero ese sueño le causaba un profundo dolor, como un aguijonazo en el pecho, no es que no fuera hermoso, pero el hecho de no tener lo que en el sueño poseía, lo hacía sentirse, de alguna manera vacío.

YunHo inició su día con sus múltiples actividades laborales, lo normal, con una agenda muy apretada, desayunos con clientes, comidas con inversionistas y claro, de vez en cuando, cenas con su prometida. Todo eso hacía que olvidara ese hueco que sentía en el pecho, pero al llegar a casa, recostarse en su cama, sentía que algo le faltaba, por eso, el sueño le hacía feliz y a la vez triste, porque en él se sentía completo.

—ChangMin —decía a través del interlocutor. —Necesito que vengas a mi oficina. Trae contigo los documentos del último proyecto.

—Si.

“Toc-toc” el suave sonido sobre su puerta le anunció la llegada de su gerente. La puerta se abrió sin siquiera esperar respuesta, un castaño alto de un cuerpo bien trabajado y una sonrisa algo irónica, entró con un montón de papeles en la mano y apañándoselas como podía, con una taza de café en la otra.

—¿Quieres? —inquirió el castaño cuando notó a su jefe observar detenidamente su café.

—No, gracias —contestó sin darle importancia. —Bien, ahora sí, veamos —recibió de manos del otro aquella pila de papeles y comenzó a leerlos. —¿Todo esto está en orden?

—Si, solo necesitamos tu firma para comenzar oficialmente con el proyecto. Las hojas amarillas son las copias de algunas casas de materiales que insisten en trabajar con nosotros —decía señalando otro montoncito, separado del primero.

—Humm.

—Te ves agotado —señaló al darse cuenta de las ligeras ojeras bajo sus ojos.

—No he dormido bien.

—Tanto trabajo te está afectando.

—No creo que sea eso —comentó, levantando la mirada del papeleo que revisaba. —Min… —el hombre frente a él era su mejor amigo, sabía que podía confiar en él, pero no sabía cómo explicar lo que le mantenía despierto durante las noches. —¿Alguna vez has sentido que te falta algo? —ChangMin lo miro sin comprender.

—¿Algo?

—Sí, bueno. No exactamente algo material, ni un capricho, solo algo que no sabes que es.

—¿Algo que no sabes qué es? —ChangMin comenzaba a dudar seriamente de la salud mental de su jefe, porque no puedes decir que te falta algo si no sabes que es, o ¿sí?

—No me mires así —le aclaró. —Es que a veces siento que mi vida es demasiado monótona. —Y así era, pero esos sueños que ha tenido, solo lo hacen desear ese algo que quizá alguna vez tuvo.

—Tal vez te haga falta descansar, relajarte. Has estado trabajando muy duro para demostrarle a todos que a pesar de tu edad, estas totalmente capacitado para dirigir esta empresa.

—Eso es gracias a tu ayuda. Eres más joven que yo pero ostentas una de las mentes más inteligentes que conozco. La verdad hubiera sucumbido a la presión desde hace ya mucho.

—¿Este es el momento en el que nos adulamos el uno al otro? —Ambos comenzaron a reír estrepitosamente. —Deberías ir a ver a BoA. Ha estado preguntando por ti. —Miro inquisitivamente al moreno, pero no obtuvo ningún comentario. —¿Han tenido alguna discusión?

—No —dijo cansadamente. —No, la verdad es que no tengo ganas de verla —admitió. ChangMin no dijo nada, espero a que el otro continuara. —No es que no la quiera, pero estos últimos días… no sé, me he sentido extraño.

—Ella es una buena mujer.

—Lo sé, pero aún así mi corazón se niega a amarla.

—Quizá esa sea la razón por la que estas raro. Solo tienes miedo de amarla —dijo convencido ChangMin. YunHo lo miró, pero no quiso llevarle la contraria, no iba a admitir que su corazón latió por alguien que no conocía, alguien que solo en sus sueños se presentaba, alguien a quien añoraba sin saber por qué.

—Tal vez. Voy a llamarla. La invitaré a salir hoy.

—Llévale flores —añadió el chico alto.

—Flores… —repitió YunHo. Su mente atrajo al pequeño Hee Jin, lo feliz que la sonrisa de ese niño lo hacía y  que tal vez lo vería en la florería, y quizá, por qué no, pon fin podría conocer a su madre.

—Sí, flores. Ya sabes esas cosas de colores con mucho aroma que a las mujeres les encanta.

—Sé que son las flores. Gracias —decía sarcásticamente.

—Bueno, es que conociéndote, pensé que en tu extraño mundo solo habitan las constructoras, los grandes edificios y tu madre. —Espero a alguna mordaz respuesta que nunca llegó. El moreno solo me limito a mirar en un punto fijo la pila de documentos. Sí, así era exactamente como lo había dicho, en su vida no había nada más que eso, y quizá unas cuantas personas más, como ChangMin, pero de ahí en fuera, no tenía nada, era un cuerpo sin alma. —Oye —continúo el morocho al ver el estando en el que se había sumergido su amigo. —No te deprimas —dijo colocándole una mano en el hombro. —Todo lo que necesitas lo tienes justo frente a tus ojos, tienes una madre amorosa, amigos que te quieren y una novia que te adora. Solo date la oportunidad de amarla, seguro estoy que eso es lo que te falta.

Sonrió al hombre que tenía enfrente, y decidió que debería darse la oportunidad de amar a esa buena mujer. Olvido por completo a la hermosa voz que lo arrullaba en sueños y decidió también, que eran solo eso, sueños. Llamo a su novia y la invitó a salir.

Muy entrada la tarde, salió de su oficina, por poco olvidaba su cita, afortunadamente, tanto ChangMin como su secretaria le recordaron amablemente y lo botaron de ahí. Sin olvidar el detalle de las flores, se detuvo de nuevo en esa florería cercana al centro.

—¡Hey! —dijo a modo de saludo al chico de sonrisa chillona y gran trasero.

—¡Hey! —respondió en tono feliz y con una sonrisa que no llegó a sus ojos. Obviamente aún recodaba el evento en el parque de diversiones. —Dígame en que le puedo ayudar.

—Pues quisiera un gran ramo de flores rosas —contestó si ningún interés. Si bien, al llegar al lugar estaba pensando en algunas flores para su prometida, al poner un pie en ese lugar, lo olvido totalmente. Pareciera como si el mismo aroma de las flores lo envolviera en un mundo diferente al suyo, uno muy parecido al que en sus sueños se presentaba.

—¿Alguna en particular?

—No, no, ninguna en especial.

Casi ni siquiera hilaba la conversación, se encontró así mismo buscando por todo el lugar, ¿qué? ni siquiera él podía responderlo, solo sabía que ese algo estaba ahí y que debía hallarlo.

Un chillido alegre y algo estrellándose contra su pierna lo sobresaltó y a la vez lo conmovió de maneras distintas. Bajó su vista y ahí a la altura de sus rodillas se encontraba un pequeño niño de ojos marrones y piel blanca.

—¡Yah! ¡Bichito! —riñó levemente el chico. —No debes lanzarte así a la gente desconocida. —El niño aún sin soltar la pierna del mayor, miró al otro haciendo un puchero. —No, ni aunque hagas pucheritos ¿Qué pasa si es un roba-niños? ¿Qué tal que es tan debilucho al que le puedes romper la pierna? Peor aún ¿qué si fuera un extraterrestre disfrazado solo para llevarte a su nave y experimentar contigo, para después conquistar el mundo?

Aquello ya le parecía a YunHo muy descabellado. Estaba bien que reprimiera al niño con la primer pregunta, sí, era preocupante que un pequeñín se lanzara en brazos de cualquiera, pues había personas peligrosas, pero de ahí a que fuese un debilucho era un insulto y más que lo considerara un alíen, eso sí que estaba fuera de discusión. Iba a replicar cuando una suave voz irrumpió.

—¡Su! —a pesar de que levanto la voz en señal de molestia, para YunHo aún se escuchaba como las campanas de viento. —¡Te he dicho miles de veces que dejes de decirle esas cosas! Bichito ha tenido pesadillas por culpa de esa tonta película tuya.

El dueño de la voz no se encontraba visible al ojo de YunHo, pero este lo sabía muy cerca, casi tanto que pudiera tocarlo. Solo era cuestión de asomarse por detrás de ese arreglo floral y podría verle.

—¡Oye! Yo solo trato de ayudarte a educarlo. No es normal que se lance así a los clientes —se defendía el otro. Una sacudida en su pantalón le recordó que ahí aún tenía al pequeño. Lo levantó y chilló de nuevo alegremente.

—¿Te gusta? —preguntó ante lo evidente.

—Omma me levantaba antes, pero, ahoda ya no lo hace. Dice que peso mucho. Su-Su-ah es un debilucho así que no cuenta —respondía alegremente.

—¡Hey! No soy debilucho. No hables de mí como si no estuviera pequeño demonio.

—Su —dijo la suave voz fríamente en tono de advertencia.

—El Ososozo me puede cadgad sin poblemas. Tú solo me levantas y te quejas como ñiña ‘¡Ayd mi espalda! ¡Ayd esto! ¡Ayd lo otro!’ —remedaba el pequeño, ahora cómodamente acomodado en los fuertes brazos de YunHo.

Una risa cantarina resonó en el lugar, al tiempo que un enfurruñado Junsu hacía muecas de disgusto pero que pronto se transformaron en carcajadas, acompañando a la otra risa, a la que también se unieron las carcajadas chillonas del pequeño. En ese momento YunHo sintió, por primera vez despierto, que estaba completo, que su alma estaba dentro de su cuerpo, que eso era lo que le faltaba.

—A ver. —Bichito bajó de su cómodo lugar y JaeJoong salió detrás del gran arreglo mirando a su hijo, se inclinó y le recogió uno de sus mechones azabache y lo llevó detrás de su oreja. —Primero no es ososozo, con solo un ‘oso’ basta.

—Ososo, omma, podque es un oso muy gande.

JaeJoong solo sonrió. —Segundo, es cargar ¿cómo?

—Cargar

—Problemas

—Poblemas. Problemas. — JaeJoong asintió.

—Tercero, el señor no se llama Ososozo, tiene un nombre Bichito, si no lo sabes pregúntaselo.

—Su-Su-ah me dijo que lo llamada así.

—¿Ese Su-Su-ah que se queja como niña? —miró a Junsu cada vez más seguro de que ese muchacho era una mala influencia para su pequeño. Se levantó y por primera vez vio al hombre que sujetaba a su hijo, aquel al que no había tenido oportunidad de agradecer, pero que, por boca de su Bichito, sabía lo había tratado muy bien y ahora se había convertido en una imagen de seguridad, que difícilmente JaeJoong borraría. —Discúlpenos señor...

Sus ojos por primera vez se fijaron en los ojos marrones de YunHo, su cuerpo se paralizó, su corazón dio un brinco tan grande al ver el tan anhelado rostro frente a él, que olvido como respirar. Su mente trajo de un solo golpe todos sus recuerdos, esos que mantenía resguardados en algún cajón de su mente para poder continuar sin la mitad de su alma. Y de pronto, todo se volvió negro...

—YunHo... —alcanzó a susurrar antes de perder el conocimiento y precipitarse sobre el suelo.

* * *

A pesar de las circunstancias, jamás llegó a creer que su corazón latiera vibrantemente por el delgado cuerpo que sus brazos sostenían. Apenas fue capaz de evitar que se estrellara directamente contra el piso, sin dañar al niño a sus pies, logró evitar que la madre del chiquillo sufriera algo más que un desmayo.

Sabía que estaba mal, que quizá fuera un enfermo, pero no podía evitar pensar que ese delgado y cálido cuerpo se sentía muy bien presionando contra el suyo, que jamás había visto belleza como aquella, combinando la delicadeza de su suave piel blanca con la fuerza de ser padre soltero, eso le había dicho Bichito, que él no tenía padre.

—¡Jae! —Junsu gritó desesperado por no saber qué hacer, generalmente era JaeJoong quien mantenía la calma en tales situaciones y quien tenía una solución a la mano. Siempre pensó que su amigo era muy fuerte, que enfrentaba la vida con entereza, pero no fue sino hasta hace unas semanas que se dio cuenta que JaeJoong solo había guardado su dolor, que la vida le había enseñado a ser fuerte a la mala y que no había dado tregua, por lo que ni siquiera había llorado a la mitad de su corazón.

—Omma —gimoteaba Hee Jin. El sollozo del pequeño sacó del trance hipnótico en que se había adentrado YunHo. Respiró, solo para encontrarse con la agradable fragancia de frutillas y flores que JaeJoong desprendía. Sacudió su cabeza pensando en qué diablos le pasaba, aquella situación no era de broma y él solamente se podía admirar de la persona que sostenía. Con otro sollozo del pequeño, finalmente reaccionó.

—Tranquilo Bichito, no llores —dijo intentando calmar al pequeño. —Tu omma estará bien, seguramente solo está cansado. —Se giró para ver ahora al pálido muchacho detrás del mostrador. —Llama a una ambulancia —ordenó. Luego, con cuidado de no perderse en sus sueños de nuevo, YunHo levantó a JaeJoong, mientras Junsu le indicaba un sillón en el cuál colocarlo.


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—Ya Bichito, no me paso nada – le decía JaeJoong a su hijo. Se encontraba sentado en la camilla de la ambulancia, con un paramédico revisándole los signos vitales, mientras los transportaban al hospital.

JaeJoong había reaccionado con un poco de alcohol que el paramédico le había dado a inhalar, lo llevaban al hospital a pesar de que él se sentía en perfectas condiciones, pero no podía explicar a nadie que la causa de su desmayo fue el shock de creer haber visto a YunHo.

Cuando había visto a Junsu decirle a su pequeño cosas inadecuadas, aún sabiendo que este tenía pesadillas por ello, salió en defensa de su hijo, pero lo que encontró ahí fue lo que lo llevó a ese estado de confusión, por lo tanto su mente sufrió un colapso, no creyó que sus alucinaciones lo llevarían tan lejos. Hacía poco que había imaginado escuchar a YunHo y verle a lo lejos, después de todos estos años, sabía que aún lo amaba, pero también sabía que ya no se encontraba a su lado, al menos no físicamente.

Mientras miraba los ojos marrones de su pequeño Hee Jin, decidió que esto no debía volver a pasar, que si bien, YunHo sería su único amor, aún era joven y ahora con su economía estable y con una nueva familia, que sin la necesidad de los lazos de sangre lo acogió como un verdadero hijo, debía cerrar ese hermoso capítulo de su vida y continuar adelante. Que de YunHo tenía el más bello recuerdo del amor y que éste estaba grabado en los profundos ojos de su hijo, por él no debía dejarse vencer, por él sería todo y mucho más.

El médico le dijo lo que ya sabía, su cuerpo había colapsado por la falta de oxígeno en su sistema, debido a una gran impresión. Y cómo no tenerla cuando casi juraba que había visto de nuevo aquellos ojos que antaño lo miraban con amor, aquellos en los que podía perderse. Su mente le había creado una ilusión bastante grande, porque no solo le llegó a ver en ese hombre, sino que su voz y su aroma eran el mismo, incluso el lunar sobre su labio. ¡Qué Ironía! Se pregunto no por primera vez si ¿tanto extrañaba a YunHo para alucinarlo de tal manera? Sí, lo extrañaba en demasía, pero era la primera vez que le sucedía aquello.


Tomó a su pequeño en sus brazos y salió del hospital agradeciendo a todos, aferro entre sus delgados miembros a ese ser que le brindaba la máxima calma a su vida, aquel que era su verdadera alegría.


15 comentarios:

Ángela dijo...

mi Dios, Jae cree que se imaginó a Yunho,
quién lo sacará de su error?? el mismo Yunho que se quedó impresionado viendo a su ángel Jae??
el alma de Yunho recuerda a su Jae.
y Jae nunca olvidó.
me encanta el fic, lo leo con tanta avidez que se me hace corto el capítulo.
agradecida por tu trabajo siempre.
hasta la próxima actualización.
buen fin de semana

Unknown dijo...

pero xq Yunho no lo acompaño me imagino q x la cita pero la hubiese llamado y decirle que no podia y listo despues le explicaba Dios Jae creerá que se esta volviendo loco pero por lo menos Yunho lo tuvo entre sus brazos ojala valla a la floristería otra vez a preguntar como sigue y lo vuelva a ver y puedan hablar me esta volviendo loca este fic con tanta incertidumbre niña jajjaa gracias x compartir

Unknown dijo...

aaaaaaahh! se reencontraron!!! debió ser una fuerte impresión para Jae es lógico que pensara que sólo lo estaba imaginando!
Pero Yunho si se acordará de este encuentro y de la impresión que Jae le dejó, es muy probable que regrese a ese lugar! veamos que pasará cuando suceda!!
Me encantan las interacciones Yunho-Bichito, creo que bichito jugará un papel importante para recuperar a su papá, awn, ternuro!!
Gran capítulo, por favor actualiza pronto!!

yunhokim dijo...

solo espero que después de que yunho ha visto ha jae recupere la memoria y regrese a donde le pertenece ha el lado de jae y su hijo y sean la familia que siempre soñaron
me encanto me encanto me encanto por favor regresa pronto

JoJo Lim~♥ dijo...

soy feliz como una lombriz en tierra porque pudiste actualizar :'D muchas gracias de verdad y bueno respecto a la historia jae bakka que no se imagino a su yunho y yunho lo recuerda yo lo sé♥ bichito va a yudar a ue sus appas se reencuentre :D muchas gracias por esta besha historia esperaré conansias el desenlace y final fleiz :D

KimJae dijo...

Ahhhhhh por fin! Por fin lo vio y se encontraron cara a cara solo que jae de la impresión, el desmayo y todo ahora piensa que fue solo una alucinación ;_; jae date cuenta que fue verdad que tuviste al amor de tu vida frente a ti y esta vivo y para yunho lo mismo, todo el reacciona ante su voz, su olor ay que me da algo, deben verse y aclarar todo, gracias por actualizar! ;; ♡

YunJae Vincit Omnia dijo...

Ya vio a Yunho , que emoción y aunque no lo recuerde estoy segura que se dará cuenta, esta muy interesante, gracias por actualizar

Yuko13 dijo...

Jae ya lo vio, pero el cree que es una alucinación, y Yunho el lo recuerda inconscientemente, ese amor los une a pesar de todo.

Unknown dijo...

ahsgshwysggayagsgs Bichito TE AMO<3 mira que lograr que Jaejoong viera a Yunho (aunque este pensara que fue una alucinacion) y que Yunho sintiera lo que, ya habia olvidado, tener a Jaejoong en sus brazos *^*
ajsgssywvyssggs empieza lo bueno!
Gracias por actualizar!

Paradise YunJae fanfics dijo...

Awwss ya qiero que se encuentren ese par oficialmente.

Laura Campos García dijo...

Que fuerte impresión para ambos, Jae por creer que vio a Yunho creyendo que esta muerto y Yunho sintiéndose completo y feliz sin saber porque. Porque o se quedo con Jae hasta que se recuperará. Ojalá regrese para aclarar su mente y recordar a Jae. Gracias

Unknown dijo...

uuu ya se vieron y jae se desmayo de imprecion de ver a yunho y
yunho se ciente bien con bichito yunho ya va a recodar a jae gracias por capitulo estubo muy bueno

Poleht ^o^ dijo...

Pobre Jae en verdad cree que lo que vio fue una alucinación u.u
Dios ya quiero que Yunho recuerde!!!

moran dijo...

Tercera vez! Por favor quiero algun reconocimiento.. ..Jae creyó que alucino y Yunho siente que es parte de el.. .su otra mitad pero no lo recuerda. ...no del todo.. ..Dios! Yunho se nos casa y .....ayyyy. ...que Recuerde.. .por favor que recupere la memoria.. ..

Unknown dijo...

Justo cuando es real piensa que solo fue una ilusión suya... Deben de volver a encontrarse y hablar... ahh sigo con la intriga de saber que paso con Yunho en esos 5 años. Es lindo que padre e hijo se lleven tan bien. Al menos Yun se da cuenta que siente algo por Jae cuando lo ve y escucha su voz. Amo al hiji de yunjae, es tan mono ♥
Gracias por compartir.