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martes, 11 de noviembre de 2014

LOVE IS BLUE: CAPITULO 2



Un camino difícil.

—¡Eres un imbécil! —JaeJoong gritaba. YunHo sentía un aplastante nudo en la boca del estómago, pero era incapaz de decir o hacer algo más que observar.

—¿Qué? ¿Vas a negármelo? —Kim SuHyeon cuestionaba con altanería.

—¡No estoy negándolo! Solo eres un maldito imbécil por hablar de esa forma —JaeJoong no dejaba de verlo con furia en sus ojos negros.

—¡Ja! Es lo que nos faltaba, dos maricas en el equipo —SuHyeon no quitaba el dedo de llaga. Había tomado muy mal el hecho de que JaeJoong y YunHo tuvieran una relación.

Por cosas como esta, YunHo siempre mantuvo su gusto por los chicos en bajo perfil, pero JaeJoong era algo que no se podía ocultar. Vagamente se preguntaba si valía todos los dolores de cabeza o los rechazos que pronto sufriría por ser bisexual.

JaeJoong estrechó los ojos. —Eso viene del tipo que no es capaz de dar un pase sin perder el puck —JaeJoong se burló. YunHo sabía que eso calaba en lo sentimientos de SuHyeon. —El mismo tipo que fue abandonado por su novia por considerarlo “poco hombre” —soltó JaeJoong con un veneno en la voz. YunHo pudo ver como las facciones de SuHyeon se contraían en una mezcla de ira y dolor.

JaeJoong sabía golpear, y bajo.

La disputa terminó con SuHyeon saliendo precipitadamente de los vestidores. Había encontrado a YunHo y JaeJoong enfrascados en un interminable beso. YunHo sabía que las cosas iban a ser difíciles si quería mantener a JaeJoong a su lado, y, sinceramente no estaba preparado para ello. Por eso se había acobardado ante las acusaciones de SuHyeon, pero no así su pequeño compañero, JaeJoong, quien usualmente tenía un dulce y tímido carácter, se enfrentó a un tipo de por lo menos diez centímetros más alto y quince kilos más.

—No te preocupes, YunHo. Él es un imbécil y tú el mejor jugador. Solo está celoso de que le hayas quitado ese título. Después de todo juegan en la misma posición —dijo JaeJoong en un tono conciliador. YunHo apretaba su stick como si de eso dependiera su vida, había observado cómo JaeJoong defendía su relación y él, no había hecho absolutamente nada más que mirar.

Situaciones parecidas trascurrieron a lo largo de las semanas en que su relación se daba a conocer. Los jugadores tenían la mente muy cerrada o un miedo arrollador a enfrentar que ellos mismo también eran gay, por eso atacaban de forma hiriente. El entrenador, por su parte, solo esperaba que sus jugadores estrella no resultaran dañados en el camino. Había visto por fin, un buen dúo para ganar la copa interescolar. Si bien, siempre habían sido un excelente equipo, se quedaban en segundo lugar desde hacía tres años. Así que el hecho de que YunHo y JaeJoong mantuvieran una relación, ponía al equipo en tensión.

—Miren a quién tenemos aquí —SuHyeon no había minimizado la hostilidad hacia ellos, es más, después de lo que JaeJoong le dijo, pareció ir en aumento. Iba con dos defensas que parecían montañas, y eso que no iban con las protecciones. JaeJoong arrugó el ceño. Miró rápidamente sus opciones ¡Mierda! Lo tenían acorralado.

Los hombres montaña parecían abarcar todo el espacio. SuHyeon, al centro le daba una malévola sonrisa. El hecho de que estuvieran en los solitarios vestidores de la pista, y que JaeJoong estuviese medio desnudo no ayudaba en nada a las probabilidades de salir con éxito de esta situación.

—Nuestra linda y propia hada de hielo —dijo de modo sarcástico SuHyeon.

Entonces, como si tuviera un control remoto sobre los defensas, ambos se abalanzaron sobre JaeJoong. Era cierto que JaeJoong era un jugador extremadamente rápido en la pista, pero no se podía decir lo mismo sobre sus dos pies, no obstante, logró salir airado de varios golpes, pero no pudo evitar que lo tomaran y que SuHyeon lo usara como saco de box.

JaeJoong estaba seguro que le iban a hacer realmente mucho daño, pero en el último momento se retiraron, no sin antes dejar la bonita piel de porcelana marcada con algunos feos cardenales, aunque nada más grave que eso.

Se levantó antes de que YunHo llegara, supuestamente JaeJoong se había detenido en la pista para practicar sus giros triples. No contaba que SuHyeon lo encontraría allí, solo y vulnerable.

YunHo entró cuando JaeJoong se acababa de vestir. Tenían una cita, así que fue por él cuando notó que JaeJoong estaba retrasado. Al ver su bonito rostro marcado con unos golpes, apretó los puños. No necesitaba preguntar quién, pero le dolía ver que no los aceptaran por ello. Consideró la idea de dejar el equipo, pero entonces eso significaría dejar a JaeJoong a merced de esos lobos, ya que JaeJoong no podía dejar el hockey debido a la beca.

Por las lesiones, JaeJoong se perdió el siguiente partido. A pesar de los esfuerzos de YunHo, apenas y lograron sacar un empate. El entrenador estaba cabreado. El equipo contrario ni siquiera era de los más fuertes de la liga, de hecho, era el último en la tabla y aún así, habían sacado un triste empate.

—¡¿Cómo es posible que hayamos perdido ante los Halcones?! —gritó el entrenador en los vestidores.

—Técnicamente, no perdimos —apuntó un defensa. El entrenador lo perforó con la mirada y el defensa, junto con el resto del equipo, parecía muy interesado en el los patrones que los mosaicos del piso garabateaban.

—¡¿Qué pasó hoy?! ¡¿Por qué no soltaron el puck a YunHo cuando estuvo tantas veces en buena posición?!

Un murmullo se hizo al escuchar diferentes respuestas o balbuceos en voz baja. Sin embargo, para todos era claro que se debía al hecho de creer que YunHo no era un compañero digno por ser gay. ¡Maldita discriminación!

—¡No quiero volver a ver semejante estupidez en la pista! ¡No me importa si su compañero es un alien, deberán hacer equipo y no tratar de lucirse solo como idiotas con sus jugadas individuales! —vociferó. —El próximo que anteponga su mentalidad o su ineficiencia será expulsado del equipo.

Con ello llegó un periodo de resentimiento contra los dos chicos, sin embargo, en la pista, nadie podía negar que eran un perfecto complemento. YunHo anotaba la mayoría de los tantos mientras JaeJoong lo asistía. Para tener un ataque pulcro, el equipo necesitaba a otro Winger que jugara en el extremo contrario a JaeJoong, porque los que tenían no daban el ancho.

Durante un par de meses, las agresiones verbales eran comunes en los vestidores. Pero también, YunHo pudo conocer a la fierecilla que tenia por novio. Respondiendo a cada agresión con sarcasmo y medias verdades, JaeJoong luchaba duro por defender su derecho a estar con quien amaba. JaeJoong nunca había escondido lo que era y con quien estaba, esa valentía le había ocasionado más de un dolor físico, pero admiraba tanto a su pequeño novio por no tener miedo a aceptar lo que era. Y, YunHo se enamoraba más a cada día que pasaban juntos.

Estaba feliz con tomar la suave mano de JaeJoong, aunque últimamente le salían ampollas por la dura práctica para ser un excelente jugador. JaeJoong estaba decidido a mostrar su valía en la pista, frente a los oponentes, y YunHo igual.

—La Reina del stick —susurró venenosamente SuHyeon al verlos en los vestidores.

JaeJoong estaba cerca, sonrió, le mostró su dedo medio. —Idiota.

Eso, era lo que se necesitaba para hacer estallar una reyerta en el lugar, sin embargo, SuHyeon torció la boca y sin decir una palabra más, comenzó a cambiarse de ropa para entrenar. JaeJoong alzó la ceja incrédulo. Parecía que por fin, después de un largo tiempo, el equipo comenzaba a dejar pasar el asunto, asumiendo lo que realmente eran, unos excelentes jugadores.

***

Las cosas iban mejor, no ganaban todos los partidos, pero tampoco habían perdido ni uno, mantenían ese marcador intacto. El portero hacía un buen trabajo, o quizá simplemente era su enorme tamaño, que en conjunto con las almohadillas hacían que prácticamente no quedara un espacio visible tras él, ocultando la red por completo. Su defensa tenía fisuras y su ataque aún no estaba completo, pero sus jugadores eran, la mayoría novatos y podían superarse para el siguiente torneo.

YunHo disfrutaba de salir a pasear con JaeJoong. La sonrisa del chico lo hacía ver como un ángel, su carisma atraía a la gente como abejas a la miel. Si tan solo pudiera tener el mismo efecto en sus padres. YunHo suspiró.

Los padres de JaeJoong sonrieron la primera vez que YunHo se presentó en su hogar. Le dieron una cálida bienvenida y comentaron cosas triviales, haciendo sentir cómodo a YunHo, aunque, de vez en cuando se sintió examinado bajo la mirada de ambos, todo por ser presentado como novio de su precioso hijo. Si otros hubieran sido, YunHo habría huido del lugar, pero los Kim fueron amables y esa fue la única ocasión en que YunHo se sintió bajo la lupa.

YunHo suspiró de nuevo.

Otra cosa, totalmente contraria fue lo que sucedió cuando llevó a JaeJoong por primera vez a su hogar. Los ojos negros de JaeJoong brillaban con curiosidad por todo el lugar, su casa era al menos cinco veces más grande que la de JaeJoong, eso sin incluir los jardines y garaje. A pesar de todo, YunHo no tuvo el valor de presentar a JaeJoong como su novio, y aunque JaeJoong lo entendió, pudo ver el destello de la decepción en sus ojos. Poco tiempo después enfrentó a sus padres. Pero JaeJoong no volvió a ir a su casa, sin embargo, todos los domingos desayunaban juntos en un prestigiado club de la ciudad.

La madre de YunHo siempre con esa fría indiferencia y su padre, viéndolo como a un gusano indeseable. No decían nada mientras JaeJoong estuviera en la mesa, pero sus miradas bastaban para saber que el chico no era bienvenido. A pesar de todo, eso no hizo que se separaran, antípoda, JaeJoong se plantaba cada vez más firme de la mano de YunHo.

YunHo solo deseaba no escuchar cada domingo la letanía que sus padres reservaban para cuando JaeJoong se hubiera marchado. La relación con sus padres era un tanto tensa. YunHo estaba seguro que ellos estaban orgullosos de él, porque en cada partido su padre y madre asistían, además de que sus notas eran excelentes. El único dilema en su relación era JaeJoong. Pero YunHo no pensaba dejarlo, por primera vez, YunHo se sentía completo, tanto en la pista como fuera de ella, JaeJoong era su compañero.

—YunHo —le habló la suave voz de su novio. YunHo sentía un escalofrío de placer cada que JaeJoong bajaba su voz una octava para susurrar su nombre. —Deberíamos hacer un viaje —sugirió. YunHo estuvo a punto de replicar que viajarían a la ciudad vecina por unos partidos el fin de semana cuando JaeJoong añadió: —Tú y yo solos.

Hasta ese momento, su relación no había llegado al sexo. Y si YunHo lo entendía bien, JaeJoong estaba sugiriendo precisamente eso, un viaje para perder su virginidad. YunHo sonrió.

Desgraciadamente, el tiempo trascurría demasiado rápido, y los chicos estaban enfrascados en entrenamientos tan abrasadores que apenas si tenían tiempo de ir al cine o por un helado los fines de semana. El entrenador estaba más decidido que nunca a encontrar a ese tercero que hiciera mancuerna con ellos dos en la delantera. De esa manera, su viaje había sido pospuesto.

***

El final del ciclo escolar se acercaba y con ello, la final del torneo. No tenían muchas aspiraciones para ganar la copa, pero darían su mejor esfuerzo, así significara entrenamiento doble.

—He pensado que SuHyeon podría ser un buen Winger —comenzó JaeJoong en un descanso. YunHo lo miró como si le dijera que veía elefantes rosas voladores. —Sé que es un estúpido, pero cuando se concentra, puede mantener su stick en movimiento sin perder el puck. Además es ágil.

—Te arrancará la lengua en cuanto sugieras que cambie de posición —le dijo YunHo.

JaeJoong sonrió. Sonrió de esa manera en la que YunHo sabía que no iba a desistir.

A pesar de estar siempre exhaustos por la cantidad de ejercicio, las caricias entre YunHo y JaeJoong subían de tono. En los vestidores, en las duchas, en el asiento del copiloto, en el sofá de la casa de JaeJoong. Prácticamente, sus cuerpos rogaban por entregarse al calor de la pasión, pero se detenían al saberse en un lugar no apto.

—¡Demonios! —gritó SuHyeon un día, cuando los encontró en las duchas con tremendas erecciones rozándose entre ellos. YunHo cubrió con su cuerpo el más pequeño de JaeJoong, dándole la espalda a su invitado no deseado. —Si deseara ver sexo gay, buscaría una buena porno, con actores sumamente irresistibles, no de cuerpos flacos y pálidos. —A pesar de lo dicho, era más que obvio que SuHyeon había tenido una buena mirada del cuerpo de JaeJoong, quien por primera vez no dijo nada, solo se sonrojó hasta las orejas. Estando en el equipo, era inevitable ver a algunos de vez en cuando, sin embargo, JaeJoong era de los pocos que nadie veía y ahora SuHyeon tenía una buena vista de su bonito cuerpo. Eso hizo que YunHo sintiera una punzada de celos. —S-solo ¿podrían taparse? Necesito una ducha —diciendo eso salió dándoles un poco de espacio. Ellos solo atinaron a reírse por lo ocurrido. Al diablo con el viaje, necesitaban un hotel.

—Sabes SuHyeon, he pensado que podrías ser mi compañero —le dijo JaeJoong cuando volvieron a los vestidores con tan solo una toalla amarrada a su cintura. SuHyeon lo miró con ganas de asesinarlo, pero al verlo giró su cara rápidamente. YunHo creyó ver un atisbo de color en sus mejillas. —Es decir, podrías ser un excelente Winger. Ser el extremo derecho del ataque —continuó JaeJoong, sin siquiera notar que el color el SuHyeon iba subiendo de tono.

—JaeJoong —le advirtió YunHo. Más bien era porque no sabía si el color en SuHyeon era por pena o porque estaba demasiado enfadado para incluso contestar. JaeJoong lo miró con sus ojos de ciervo, encandilándolo de inmediato. SuHyeon hizo mucho ruido al retirarse, sacando a YunHo de su fascinación. JaeJoong se encogió de hombros cuando el chico se fue enfurruñado hacia los vestidores. No le había dicho ni sí, ni no, pero ahora había sembrado la posibilidad de una nueva posición para desarrollarse. Ya que, con YunHo acaparando el estelar como central, SuHyeon había tomado participación en pocos partidos.

El finalizar de la temporada trajo dos cosas: uno, la relación de YunHo y JaeJoong ahora era aceptada, incluso los defendían si algún miembro del equipo contrario los ofendía. Dos, a pesar de no haber ganado el torneo, habían encontrado por fin a su jugador de extrema derecha, SuHyeon.

YunHo estaba feliz, con seguridad ganarían el siguiente año. Aunque no le gustaba que JaeJoong entrenara personalmente a SuHyeon, todo era por el bien de un sueño, su sueño.

***

El final del curso escolar había transcurrido sin anormalidades. Otro año se había ido volando. JaeJoong se sentía en el cielo cada que caminaba de la mano de YunHo por el parque, o cuando iban a la pista de hielo de la ciudad a hacer lo que las demás parejas hacían, patinar sobre el hielo sin stick, puck o equipo de protección. Solos, tomados de la mano dándole vuelta a la pista con el ritmo de la música pop que sonaba a través de los altavoces. JaeJoong ni siquiera se sentía triste de haber dejado de lado su sueño de ser patinador artístico, y es que, estar al lado de YunHo lo hacía sentirse pleno.

Tres veces por semana ayudaba a SuHyeon con su entrenamiento. YunHo se ponía las almohadillas de portero, y entre los dos atacaban. Sería mucho mejor cuando los tres pudieran hacerlo juntos, sin embargo, SuHyeon se acoplaba perfecto a ellos. JaeJoong había tenido razón.

—¿Dónde crees que vas? —su madre lo interceptó antes de que YunHo pudiera salir de casa. Con un suspiro frustrado YunHo aguardó por la letanía que su madre le daría. —¿Vas con ese? ¿Cuántas veces te he dicho que dejes de verlo? Tú no eres gay. Deja de llevarnos la contraria. ¿De qué modo piensas conocer a una hermosa jovencita si te la pasas pegado al chamaco ese?

—Mamá, te lo he dicho mil veces, JaeJoong es mi novio, no me interesa conocer a ninguna “jovencita”.

YunHo casi quería comerse sus palabras al escuchar la respuesta de su madre. Trataba de hacer oídos sordos, pero era bastante difícil tomando en cuenta que era tu madre quien hablaba.

Media hora después, con un YunHo totalmente enfadado, se dirigía a su cita con JaeJoong. A veces, simplemente no podía dejar de echarle la culpa de sus problemas, pero todo eso se desvanecía al ver el hermoso rostro de JaeJoong, su enorme sonrisa y sus ojos de cervatillo.

—¿Estás listo? —preguntó emocionado JaeJoong. Era la primera vez que irían al parque de diversiones juntos. Llevaban mucho tiempo, pero entre la escuela y los entrenamientos sobraba poco espacio para su relación.

YunHo sonrió. JaeJoong era tan transparente, podía ver lo maravillado que estaba por ir al parque. —Sí.

Tomó su mano y comenzaron a caminar. —Es la primera vez que voy tomado de la mano con alguien al parque de diversiones —confesó su tímido JaeJoong. A YunHo no dejaba de sorprenderle lo dulce y tierno que JaeJoong era, mientras que en la pistad de hielo era toda una fiera.

—Me alegro de ser yo —le dijo. Hubiese querido decirle que también era su primera vez, pero no, había venido en diversas ocasiones con chicas que lo tomaban de la mano, pero ninguna de ellas sostenidas por voluntad, no como tomaba la cálida mano de JaeJoong ahora.

Subieron a la montaña rusa, a las tacitas rodantes, al túnel del amor, inclusive al carrusel, comieron algodones de azúcar, rieron en el espectáculo de mimos y payasos, compartieron sus palomitas acarameladas, todo mientras sonreían y se tomaban de las manos. Una cita perfecta. Y como tal, lo último fue la noria.

Estaba anocheciendo para ese momento, el cielo se pintaba con colores morados y fucsias combinados con el penetrante azul oscuro de la noche. Algunas estrellas habían comenzado a brillar fuertemente, mientras que las luces de la ciudad le hacían segunda.

JaeJoong se había sentado frente a él. Miraba sonriente por la ventana, señalando cosas a lo lejos. Su hermosa sonrisa iluminado todo el espacio y, cuando estaban en la cima, YunHo no pudo resistirse al cliché y besó sus labios.

Las mejillas de JaeJoong se colorearon. Era tan tierno, tan dulce y tan suyo. —YunHo yo… —JaeJoong mordió su labio inferior. YunHo sonrió, esta escena le era familiar, fue el momento en que JaeJoong le declaró su amor. —YunHo yo… —YunHo esperaba por un beso, pero las palabras que recibió hicieron acelerar su corazón. —YunHo yo… yo estoy listo.

Aquello era una prueba más del amor que JaeJoong le profesaba, si bien antes habían planeado un viaje, que nunca se dio, ahora era algo palpable. YunHo tragó duró y besó a JaeJoong con pasión.

Al bajar de la noria, salieron del parque de diversiones con rumbo a un hotel. YunHo pagó por una buena cantidad por una habitación decente. Una con una excelente vista nocturna de la ciudad por estar a considerable altura, además las sabanas de seda blanca y azul cielo combinaban con la perfecta habitación.

El suave ulular de las cortinas al moverse con el viento, traía al ambiente la suave música de algún bar cercano, entonando en un perfecto francés:

Bleu, bleu, l’amour est bleu.
Berce mon coeur, mon coeur amoureux.
Bleu, bleu, l’amour est bleu.

Mientras dentro de la habitación, la ropa había caído de sus cuerpos. Besos inundaban la piel de JaeJoong que soltaba ligeros jadeos cada que YunHo lo tocaba con inmenso amor. Sus ojos marrones adorando la piel de porcelana de su novio. Los delicados muslos de JaeJoong fueron abiertos para dar paso a la caliente piel de YunHo.

Sólo un gemido ahogado en un beso, fue el delator de lo que ahí se estaba perdiendo. Ambos chicos se entregaron en cuerpo y alma al amor.

***

A la mañana siguiente, JaeJoong se excusó de la práctica con SuHyeon, pero fue a darle ánimos, entre YunHo y SuHyeon llevaron a cabo la práctica. Después SuHyeon los vio salir tomados de la mano, sonriendo como nunca antes. Entonces, solo entonces, SuHyeon tuvo que admitir que JaeJoong era hermoso, brillaba como un cristal  de hielo a la luz, deslumbrando a todos con sus colores.

El verano pasó muy rápido, no tanto así para los chicos, quienes acumularon muchos recuerdos y sonrisas juntos. Pronto volverían al acelerado ritmo escolar, donde los entrenamientos acapararían la mayor parte de su tiempo.

—YunHo —llamó JaeJoong. Estaba recostado en el desnudo pecho del moreno, envueltos tan solo con una delgada sabana que cubría su intimidad, después de haber hecho el amor.

—Mmm —YunHo abrazó a JaeJoong más, estaba entrando en un estado de sopor post-sexo. Lo único que deseaba era envolver a JaeJoong entre sus brazos y dormir felizmente.

—YunHo, ¿me amarás siempre? —preguntó un tanto juguetón. Su tono, más su dedo índice haciendo figuras en su pecho, alrededor de su pezón no hacían más que incitar a YunHo.


—Te amaré siempre —le dijo, besando su frente en promesa, para después colocarlo debajo de él e iniciar una segunda ronda de juegos.


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N/A: La canción "L'amour est Bleu" de Vicky Leandros. También conocida como "Love is blue" en su versión instrumental con Paul Muriat. Esta fue la canción que inspiró el fanfic. :)

16 comentarios:

Unknown dijo...

Primera!!

Unknown dijo...

Tengo la sensación de que el tal SuHyeon puede estar tras los huesitos de Jae(?) xD
la relación del YunJae se consolido, aunque es más que evidente que Yunho tiene muchas dudas a pesar de sus sentimientos por Jae, eso puede ser el detonante de su relación, sumado al sentimiento hostil de los padres de Yunho hacia Jae, por el momento es bueno que JaeJoong cuente con el apoyo de sus padres, al menos la pareja no está condenada desde el comienzo.
Gracias por compartir este nuevo capítulo estaré esperando ansiosamente los siguientes!!

yunhokim dijo...

oh que hermoso por fin se han entregado el uno al otro y yo creo que SuHyeon retaba mucho a jae por que a el le gusta pero creo que ya lo confirme con ese pensamiento que tubo cuando lo vio salir con yunho de la mano después de su entrenamiento lo bueno es que ya los dejaron en paz y no los molestan ahora son los adres de yunho los que creo que les darán problemas por no aceptar los gustos de yunho ellos serán los que les ocasionen problemas
GRACIAS por el capitulo estaré esperando el siguiente te leo luego bye

Gaby Kim Jung dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gaby Kim Jung dijo...

No sé, no se, todo es demasiado bueno, demasiado perfecto, ya siento el quiebre venir, y creo que será gracias a la antipática mamá de Yunho y al envidioso compañero de equipo...buscaré la canción. gracias por el fic.

Venus dijo...

Wow capi dos
Peero yunho es inseguro como es que dejo solo a jae dfender su relacion con el y solo observar ademas dice que a beces le echa la culpa a el eishhhh que es un tonto y es eso por lo vual creo que van a tener problemas aunque quiero saber mas y ahora seuhyun dsque ahora jae le parece hermoso ya quiero saber ...... Gracias por el capi ta buenisimo XD

lizYJ dijo...

*w* no me gustó que golpearan a Jae u.u pero bueno por lo menos ahora ya no los molestan y aceptan su relación :3
Suhyeon no me da buena espina e.e siento que se esta enamorando de JJ >. < ohh~~ espro que no se entrometa en la relación del Yunjae :/
por cierto ..odié a los padres de Yunho creo que seean un gran obstáculo para su relación :(
Gracias por el cap^^...

Yuko13 dijo...

Pero no todo es de color azul verdad?.La canción que mencionas aquí en mi pueblo la utilizan como vals para 15 años jajaja. Gracias....

Airi dijo...

El los molestaba se volvió homosexual O:
Gracias por el capitulo ^^

Laura Campos García dijo...

Todo muy bello y perfecto en el amor que se profesan, aunque Yunho no lo defiende de igual manera y es el problema y eso adicionando lo de los padres del mismo harán que tengan problemas en determinado momento.
Lo bueno es la familia de Jae que apoyan a su hijo, además ahora la admiración que parece tenerle SuHyeon, pero ojalá y me equivoque y no surjan problemas entre ambos.
Gracias

YunJae Vincit Omnia dijo...

Ya sabia que a ese Suhyeon le movia algo mi Jae je je je, pero que bueno que tengan algo de apoyo, lo unico que ahora me preocupa es la inseguridad de Yunho
gracias por el cap muy linduuu
bye

Anónimo dijo...

definitivo hermoso aunq hay unos clavos salando y dejando mal el amor. Me encanta. Gracias x tu actu. Att. Chayun

Yoli Min dijo...

Me encanta de verdad, como Jae defiende su amor ante todos y todos, aunque me dolio cuando fue golpeado por esos idiotas que no saben que el amor es amor....perfecto y el final hermoso...xD

KimJae dijo...

T_T lloro, tan hermoso el capítulo, es que estos dos so mucho para mi salud,la manera en como jae defiende su amor, era de esperarse que surgieran ese tipo de inconvenientes y gente que los juzgue, aparte esta lo de los padres de yunho que no aceptan a jae pero a pesar de todo,ya llevan tiempo y han salido adelante el único problema ahora y que me da que pensar es el tal suhyeon quien se ha dado cuenta de la belleza de jae , y argh no se, ojala no pase nada y estos dos sigan viviendo de au amor y más ahora que han consolidado la relación ♡, esta historia es muy hermosa, gracias por actualizar y compartir!!!

rukii dijo...

Por ahi alguien esta comenzando a ver con otros ojos a Jaejoong y eso no es nada bueno espero que no se meta donde no lo llaman porque sino le doy una patada XD jaajaja (es verdad._.) .... Bueno ya era hora q se entregarán con cuerpo y alma jejeje que su promesa no se rompa pero de seguro habrá muchos obstáculos pero ambos podrán salir adelante
Gracias

Anónimo dijo...

Hahahaaaa!!! Que bonito cap!! El amor entre el Yunjae siempre es hermoso no importa en que historia o fic sea simplemente con que Yunho y jaejoong estén juntos ya ed hermosa! Todo muy bonito en la historia pero no me termina de convencer el hecho de que Yunho se sienta incómodo por los episodios de discriminación que sufren... Solo espero que no vaya a meter la pata con jaejoongnie .... Gracias por el cap!!